lunes, 15 de agosto de 2022

LA DANZA DE LAS CUATRO BRETONAS PAUL GAUGUIN

LA DANZA DE LAS CUATRO BRETONAS 1886



La danza de las cuatro campesinas bretonas
óleo sobre lienzo 73 x 91 cm
Munich, Neu Pinakothek 



Es el cuadro más importante de esta época por eEn re inhabitual de la composición y las innovaciones estiísticas , como el uso decorativo de las cofias blancas y las faldas variopintas . La marcada linea del contorno y la elección de colores tenues , casi pastel, sin sombras ni claroscuros quitan profundidad a los rostros de las jóvenes bretonas . De este modo, las figuras pierden su connotación realista y se transforman en puro elemento decorativo.


El cuadro que marca un giro en la trayectoria artística de Gauguin , es más monumental y decorativo que cualquiera de sus obras anteriores . Siguiendo el procedimiento de Pissarro , Gauguin empieza a trabajar en la obra con algunos bocetos sobre papel y continúa el dibujo sobre el lienzo , llenando finalmente de color las figuras trazadas 


La representación de la vestimenta bretona denota la adhesión de Gauguin a estos modelos . En las imágenes en traje típico , la actitud de las figuras y la proximidad de éstas al plano pictórico responden a una finalidad práctica , que es mostrar los trajes tradicionales dibujadas de un modo abstracto


Tamara Tamarall

15 agosto 2022



Bibliografia . Gauguin Edit Biblioteca " El Mundo " 

 



domingo, 14 de agosto de 2022

LA MADRE DE MANET EN EL JARDIN DE BELLEVUE EDOUARD MANET

                   LA MADRE DE MANET EN EL JARDIN DE BELLEVUE 1880


La madre de Manet en el jardin de Bellevue
óleo sobre lienzo 82 x 65 cm
Colección particular 


En la década de 1880 Manet se introduce en el Impresionismo gracias a su estrecha relación con Monet y Renoir A pesar de este contacto existente entre los pintores, Edouard nunca participó en las exposiciones impresionistas ya que consideraba que el triunfo debía producirse en el Salón de París. 



La escena que contemplamos ha sido tomada al aire libre y es protagonizada por la madre del pintor, aunque algún especialista ha querido ver allí a Berthe Morisot . La figura se sitúa en primer plano, leyendo el libro que sujeta con sus manos; de su brazo izquierdo cuelga un bolso de asas blancas.


 Al fondo observamos los árboles del jardín y varias flores de diferentes tamaños. La composición está ejecutada con una pincelada suelta, olvidando casi el dibujo que caracteriza sus obras anteriores en beneficio de una mayor preocupación por la luz y el efecto ambiental. Las sombras que aparecen tienen tonalidad malva, lo que indica la relación del maestro con los impresionistas; sin embargo, no elimina el color negro que tanto odiaban sus amigos. La sensación de intimismo que preside la escena pone en contacto esta obra con las de Berthe Morisot.


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Tamara Tamaral

14 agosto 2022


Bibliografia : Artehistoria 



LA ESCARCHA CAMILLE PISSARRO

LA ESCARCHA 1873

La escarcha 
óleo sobre lienzo 65, 5 X 93,2 CM
Paris, Museo de Orsay







Pintado en los alrededores de Pontoise donde vivió el pintor desde 1873 a 1882, este cuadro es uno de los cinco obras presentadas por el pintor en la primera exposición del grupo impresionista en 1874. 

Esta obra fue pintada con 43 años de edad , una obra impresionista no tan conocida como otras suyas pero que también juega  con las pinceladas que formarán objetos en la mirada del espectador, más que en el propio cuadro que visto de cerca es la suma de pinceladas bastas .Es un óleo de menos de un metro de ancho que representa unos campos en invierno que por la mañana aparecen llenos de escarchas.


El trabajo de Pissarro con espátula y la densidad de la pincelada nos hablan de un paisaje compacto cerrado, donde el aire no parece circular . Esta sensación se ve acentuada por las diagonales ascendentes de los surcos que dividen la composición . El personaje que lleva una carga parece igualmente aplastado por el peso de un paisaje de invierno . La técnica de Pissarro responde y concurre a la impresión que transmite el motivo elegido . Pese a que la pincelada es más amplia y el análisis de luz menos agudo que en Monet en la misma época, al captar un instante particular en una jornada invernal La escarcha se inscribe en las búsquedas impresionistas , aunque la pintura de Pissarro también se encuentra dentro del divisionismo de Seurat 


Tamara Tamaral
14 agosto 2022



Bibliografia : El impresionismo, Edic Taschen

 

viernes, 12 de agosto de 2022

BARCAS EN LA PLAYA VINCENT VAN GOGH

                                                                   BARCAS EN LA PLAYA 1888

Barcas en la playa 
óleo sobre lienzo 65,5 x 83 cm
Museo Van Gogh , Amsterdam



Durante el verano de 1888 Van Gogh se dedicó a visitar los alrededores de Arles para encontrar temas para sus obras. En Saintes-Maries se encontró con una magnífica población que protagonizó algunos cuadros -Vista de Saint Maires - y con la playa del Mediterráneo. Aquí vemos unos barcos varados en la arena, mientras que al fondo contemplamos otras que se dirigen mar adentro. Los vivos tonos con los que los marineros pintan sus embarcaciones - para ser vistas desde la costa - llaman la atención de Vincent, quien pone su empeño en mostrarlas con todo lujo de detalles.


 Por eso resulta sorprendente el contraste entre el preciosismo con que trabaja los barcos y la pincelada tan suelta, casi mancha, empleada para el resto de la escena. Esas barquitas tienen los contornos perfectamente delimitados, siguiendo en parte el cloisonnismo de  Bernard y Gauguin La línea del horizonte, dividiendo la composición en dos partes, recuerda la Escuela paisajista del Barroco holandés , por la que Vincent sentía gran atracción 


Tamara Tamaral
12 agosto 2022


Biblíografia : Artehistoria 



lunes, 8 de agosto de 2022

EN VERANO LA BOHEMIENNE PIERRE AUGUSTE RENOIR

EN VERANO LA BOHEMIENNE 1868


En verano . La bohemienne 
óleo sobre lienzo 85 x 69 cm
Alte Nationalgalerie Berlin , Alemania




La obra En verano de Renoir es un retrato de una mujer joven que era la amante del pintor durante la fecha de realización del cuadro hasta el año 1872 , posando en muchos de sus cuadros.

El retrato es naturalista dentro de una composición simple La modelo aparece de frente sentada con las manos apoyada sobre la falda Al fondo hay una vegetación densa de un color verde intenso con pinceladas rápidas y desordenadas con toques de luz , sin embargo,  con el rostro de la joven las pinceladas son más suaves .

La joven lleva una blusa blanca y una falda de rayas . La muchacha lleva el pelo suelto y destaca su pendiente dorado como si fuese una zingara relacionada con la Esmeralda de Victor Hugo. Renoir trata de transmitir la sensación de humedad estival


Tamara Tamaral
8 agosto 2022

Bibliografia . Wikipedia 




sábado, 6 de agosto de 2022

VENDIMIANDO JEREZ JOAQUIN SOROLLA

                                     VENDIMIANDO JEREZ 1914

Vendimiando Jerez
óleo sobre lienzo 53 x 93 cm
Museo Sorolla, Madrid



En primer término hay una mujer que mira al espectador con la cabeza cubierta con un  pañuelo , un sombreo de paja y en traje de variados colores  ,  en su brazo cuelga un capacho  y con la mano derecha se agarra el sombrero A su izquierda otra vendimiadora se agarra el sombrero haciendo una pausa de ese trabajo tan duro bajo un sol intenso 

Sorolla realizó en Jerez un total de diez bocetos al óleo. Unos simples estudios de las vides y en otros aparecen las vendimiadoras con el clásico atuendo protector del polvo , el calor y los rayos solares. 

La luz y el color , siempre aplicado con grandes pinceladas serán los elementos principales que podemos observar en este lienzo . Los colores verdes son los protagonistas del cuadro . Sorolla no desaprovechó la oportunidad de presentar su visión de España y sus gentes , ya sean entornos urbanos o los relativos a las playas o al campo


Tamara Tamaral

7 agosto 2022 



Bibliografia : Wikipedia  

 

      

  




 

miércoles, 28 de agosto de 2019

LA PUERTA DEL SOL ENRIQUE MARTINEZ CUBELLS

La puerta del sol
óleo sobre leinzo 75 x 96 cm
Museo Carmen Thyssen Madrid



Está rigurosamente documentado que el artista Enrique Martínez Cubells presentó un lienzo con el título La Puerta del Sol a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904 junto a otras quince obras, entre ellas la tela titulada Trabajo, descanso, familia, por la que obtuvo medalla de primera clase. La Puerta del Sol figuró en el catálogo oficial del certamen con el número 769, de exactas medidas (75 x 96 cm) que este lienzo de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, adquirido en una sala de subastas de Madrid en 1998. La tela fue pintada dos años antes de ser presentada al certamen nacional, tal como indica la fecha inscrita en la parte derecha del lienzo.
El cuadro forma parte de una serie de vistas urbanas –poco conocidas– realizada al regreso de uno de sus muchos viajes por Europa entre 1901 y 1906. Refleja el espíritu cosmopolita que caracteriza la personalidad del artista y que hace patente, sobre todo, sus años europeos y la consagración de su forma de pintar más personal. Cabe destacar que el artista recorrió en tan sólo cinco años un camino que va del realismo pesimista de carácter social –tal como podemos reconocer en su obra Un accidente, mención de tercera clase en la Exposición Nacional de 1897– al paisaje urbano de dinámicas y ágiles pinceladas.
De esta obra existen dos versiones. Una, propiedad del Museo Municipal de Madrid1, adquirida a la viuda del pintor, Josefina Gargallo Moreno, en 1951; la otra, esta magnífica tela. En ambos casos el pintor inmortaliza la imagen de Madrid tras la inauguración de la electrificación de la línea del tranvía Sol-Serrano el 3 de octubre de 1898. A partir de aquel año, la imagen de la Plaza del Sol y alrededores cambió considerablemente. La ciudad en dirección a la carrera de San Jerónimo se plagó de cafés, convirtiéndose en el centro neurálgico de escritores, actores y artistas.
Sin embargo, fueron las escenas portuarias del Cantábrico y la Bretaña francesa las que durante años se convirtieron en la principal fuente de inspiración para Enrique Martínez Cubells, y por ellas fue conocido artísticamente. Los hombres y mujeres de aquellos lugares ofrecieron al artista ese carácter intimista que le permitió alejarse del pintoresquismo protagonista de la pintura madrileña y el luminismo de las escenas de playas levantinas, que popularizó como ningún otro Joaquín Sorolla y que gozaron de enorme estima en su tiempo.
También los contraluces y la luz del atardecer se convirtieron en señas de identidad de su obra, en rotunda oposición a ese luminismo. Enrique Martínez Cubells, conocedor del triunfo que en la Bienal de Venecia había obtenido desde 1895 la pintura alemana de connotaciones realistas-naturalistas y consciente del escaso interés que despertaban los melodramáticos cuadros de historia, al igual la pintura regionalista, se traslada en 1900 a Múnich y desde allí recorre el norte y centro de Europa, con el objeto de estudiar la técnica de aquellos creadores que él consideraba primordiales para la renovación artística.
Esta obra muestra el interés del artista, a sus 28 años, de superar las imposiciones que marcaban los círculos oficiales y centrar su estilo en otros aspectos pictóricos, como la luz y los cambios atmosféricos. No parece extraño que escogiera una visión lluviosa de la céntrica plaza madrileña envuelta bajo la luz de una tarde húmeda e invernal en clara similitud con su Plaza de Max-Joseph en Múnich. Ofreciendo una imagen muy europeizada de la ciudad española.
El Madrid de finales de siglo era una ciudad artísticamente muy conservadora. Por ello, a pesar de su audacia y modernidad, de ser un deleite para los ojos, la obra pasó desapercibida para el jurado de la Exposición Nacional de Bellas Artes. La Puerta del Sol rebosa elegancia y soltura, es un homenaje a la gran urbe, a la luz ambiental de la tarde, a las jugosas y trasparentes pinceladas.
El empeño constante, desde su juventud, de diferenciarse de la personalidad artística y modo de firmar de su padre, Salvador Martínez Cubells, le llevó a intercalar tres modos distintos de jugar con sus apellidos. La costumbre –según los envíos realizados a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901– de firmar como «E.M. Ruiz», la podemos encontrar en la parte delantera de sus lienzos a partir de 1900, especialmente en los cuadros pintados en 1901 y 1902. Conducta que nos permite casar exactamente el modo de firmar del autor con la fecha en la que fue realizado este lienzo. A partir de 1903, justo antes de la Exposición Nacional de 1904, Enrique Martínez Cubells abandona ese modo de rubricar, que reconocemos en Puerta del Sol de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, por el que pasaría a convertirse en su definitivo apellido artístico, «E.M – Cubells Ruiz», tal como recoge el lienzo de la colección municipal de Madrid y que durante un período muy corto de tiempo alternó con «E.M. Cubells».
Por todo lo que precede, además de la evidente seguridad y madurez técnica que demuestra tener el autor en el momento de pintar el referido cuadro, hace pensar, en definitiva, que esta obra fue la presentada en 1904 por el artista Enrique Martínez Cubells a la Exposición Nacional.
Felisa Martínez Andrés ( AUTORA )

Tamara Tamaral
28-08-2019